Fueron dos procedimientos nocturnos cerca de la costa del río Paraná. Dieron con bultos descargados de lanchas y ocultados entre maleza. Los narcos siguen operando “a full”.

 

Poco menos de 440 kilos de marihuana fueron secuestrados por efectivos de Prefectura Naval Argentina (PNA) en la localidad correntina de Itatí, donde está bastante claro que bandas de narcotraficantes siguen operando de forma alarmante, a pesar de mega operativos a lo largo del año, con múltiples detenciones.

 

El miércoles, primero a la madrugada y luego antes de la medianoche, los hombres de la PNA desbarataron sendos intentos de que cargamentos de la sustancia estupefaciente fueran trasladados a distintos puntos del país.

 

El primero de los procedimientos se produjo a eso de la 1:30 a unos 20 metros de la costa del río Paraná, en el barrio Ibiray, adonde personal de las delegaciones de PNA de Paso de la Patria e Itatí supieron que traerían estupefacientes desde el vecino país.

 

Luego de una recorrida en la oscuridad, en la zona encontraron un bulto grande entre pastos.
Se trataba de un paquete que contenía, a su vez, 35 envoltorios con un peso total de 23,580 kilogramos, precisaron fuentes del caso.

 

Pasaron las horas hasta que ese mismo día, pero alrededor de las 22:30, a sabiendas de que lo hallado en el primer golpe sería sólo una parte del cargamento ingresado a Itatí, los efectivos continuaron los rastrillajes.

De esta manera, a unos 100 metros de la costa del Paraná y a 120 metros del hallazgo anterior, dieron con el grueso de la marihuana que narcotraficantes ocultaron junto a una alambrada, entre espesa vegetación.

 

En este caso se trataba de 14 bultos prensados, en cinta adhesiva, cargados de 519 paquetes tipo “ladrillos”, los cuales alcanzaron un peso de 415,485 kilogramos de cannabis sativa.

 

Intervino la Fiscalía Federal 1, a cargo de Flavio Ferrini, desde donde ordenaron el secuestro de todo lo encontrado bajo presencia de testigos. No hubo detenciones.

 

La modalidad de los delincuentes sigue vigente. Luego de traer la sustancia desde Paraguay, la esconden durante un breve lapso de tiempo (uno o dos días) hasta que son retirados en automóviles o camionetas, con las que intentan viajar a diferentes ciudades.

FUENTE: www.diarioepoca.com