La dueña de una tienda advirtió que una señora de nacionalidad bolviana le hizo una compra con 300 dólares (unos 4.500 pesos) y que luego comprobó que eran apócrifos. Alerta a la comunidad y a otros negocios.

Una comerciante, dueña de una tienda de ropas sobre la peatonal Junín, denunció que una ciudadana de nacionalidad boliviana ingresó a su local y realizó una importante compra que abonó con 300 dólares estadounidenses. Sin embargo, grande fue su sorpresa al advertir, luego que la “clienta” se retiró, que eran falsos. “Llamé a un amigo que conoce de esto y al ver los billetes me dijo que eran falsos”, relató la mujer a El Litoral, al tiempo que prefirió mantener su identidad en anonimato.

Indignada, manifestó que “quiero que esto se haga público, más que nada para que a otros comerciantes no les pase lo mismo. La mujer que llegó se presentó como recién llegada de Bolivia y tenía muchos billetes. Es por eso mi temor de que siga estafando a más personas”, advirtió.

Explicó que esta persona arribó a la tienda y le dijo que tenía intenciones de comprar ropas, que se le había cerrado la casa de cambio y que sólo tenía dólares. “Jamás me preguntó a cuánto le cotizaba. Me pidió sí algo de rebaja, por la gran compra que hizo, ya que compró por unos 4.500 o 5.000 pesos”, estimó.

En cuanto a los billetes, opinó que “están muy bien confeccionados parecen de verdad, porque tienen el relieve y es áspero sobre el rostro del prócer. Si no estás familiarizado con estos detalles, seguro que no te das cuenta”, planteó.

Hizo hincapié en que los demás comerciantes estén alertas ante una situación como esta.

La presunta estafadora llegó con atuendos que no llamaban la atención, indicó. La describió como de 1,55 metro de estatura, tez trigueña, vestía una calza negra con rayas y llevaba una remera rosada con flores, y tenía una cartera símil cuero.

“Cuando me enteré de que eran falsos los 300 dólares, agarré y los rompí”, relató.