La cotización del billete estadounidense escaló 57 centavos al público. Durante la jornada llegó a tocar un máximo de $23,40 en algunas entidades. Además, ayudó a calmar a la City el mensaje del Presidente Mauricio Macri en referencia a pedir asistencia al Fondo Monetario Internacional

 

Por Mariano Jaimovich – Ruben Ramallo

Desbordado. El Gobierno no puede controlar al dólar, y está apelando a otras “recetas” de las ya utilizadas para intentar calmar a la City, como intentar un acuerdo para obtener un mega crédito en divisas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y también empezó a actuar en el mercado a futuro, con contratos por unos u$s400 millones, para aquietar las aguas y manejar las expectativas para el valor del billete verde desde esa plaza.

 

Desde el inicio mismo de las operaciones, el mercado cambiario mostró una demanda muy activa que llevó el precio de referencia en el circuito mayorista a un tope de $23,15, lo cual implicó una suba del 4,6% con respecto al cierre anterior.

 

Finalmente, el billete mayorista subió 43 centavos para cerrar en $22,40, es decir, 2% comparado a la previa.

 

Según analistas del mercado, el Banco Central intervino en el mercado de futuros (MAE y Rofex) y provocó el efecto deseado de causar un retroceso en el dólar que cotiza en la plaza de contado (spot).

 

“La entidad monetaria logró su cometido de contener al precio de la divisa, utilizando esta vez únicamente pesos y en poca cantidad, con la compra de contratos de dólar a futuro en dólares, donde sólo debe pagar el 10% de la posición, y va liquidando la diferencia para compensar”, afirmaron desde ABC Cambios a iProfesional.

 

En estos mercados a plazo, donde los inversores y empresas intentan asegurarse un valor para la compra de divisas en determinada fecha futura, se operó un total de más de u$s1.000 millones, de los cuales unos u$s400 millones colocó el Banco Central.

 

En el segmento de contado se negoció un volumen total de u$s707,5 millones. Es decir, un incremento en la cantidad de 23 por ciento.

“Cambios bruscos de cotización y alteraciones frecuentes de la tendencia fueron la característica sobresaliente de una jornada agitada y con incertidumbre en el mercado”, resumió el analista Gustavo Quintana.

Cabe recordar que el dólar mayorista empezó la rueda a $22,50, es decir 54 centavos arriba que el final del lunes, para luego arrojar en la rueda un valor máximos de $23,15 y un mínimo de $22,25, que marcaron con claridad la amplia dispersión de precios que tuvo el tipo de cambio en la fecha.

Por el lado del precio minorista, el billete cerró con un alza de 57 centavos a $22,90 promedio. Es decir, muy cerca del récord histórico de los $22,99 del jueves de la semana pasada, en la previa a las medidas tomadas por el Banco Central un día después, como subir la tasa 675 puntos básicos hasta el 40% anual y de limitar al 10% la cantidad de divisas que pueden tener disponibles los bancos.

En el Banco Nación la cotización al público escaló 50 centavos para posicionarse en $22 para la compra y $22,80 para la venta.

El valor más elevado ofrecido por las entidades de la City concluyó a $23,05 en el Supervielle, seguido por los $23 del ICBC, HSBC y Patagonia.

Aunque durante la rueda la referencia para la venta llegó a escalar en algunas sucursales hasta $23,40.

En la plaza informal, el blue escaló 70 centavos hasta los $22,70, aunque igual quedó por debajo del precio convalidado por el promedio oficial minorista.