Un verdadero escándalo sacudió a la localidad de Monte Caseros cuando se conoció el robo de un arsenal que estaba en un depósito judicial. Asimismo, un tal Héctor Ismael R. fue detenido. Si bien oficialmente no se confirmó, fuentes confiables sostuvieron que sería un agente policial, que estaba a cargo de la custodia del depósito, del cual habría robado unas 30 armas largas, que se dice, que fueron recuperadas.

 


Como se puede apreciar en la imagen, ciertamente se trataba de un verdadero arsenal en el que había revólveres, rifles y escopetas, que estaban en el depósito del Juzgado de Instrucción y Correccional de Monte Caseros.

El sitio especializado, Todo Policiales detalló que aparentemente el 26 de octubre ya se efectuó un allanamiento en la casa de Héctor R., por parte de efectivos policiales. No obstante, por las características del robo, la investigación está estrictamente a cargo del Ministerio Público y en ella, entiende el fiscal Oscar Soto.

En un escueto comunicado, el Juzgado de Instrucción y Correccional, a cargo del juez Eduardo Alegre, informó que las armas “desaparecieron” de un depósito, cuya custodia estaba a cargo de la Policía. De la misma, se indicó que con autorización de la Fiscalía, se efectuaron dos allanamientos y la detención de Héctor R., quien según fuentes propias, se trataría de un cabo primero.

Por otro lado, extraoficialmente, se indicó que la recuperación de las armas fue por partes: unas cuantas fueron recuperadas en una primera requisa, la que se habría efectuado en casa del policía sospechoso, y una segunda en otro allanamiento, cuyos detalles no se conocieron.

Con respecto a las funciones que aparentemente cumplía el sospechoso, se indicó que supuestamente ese puesto no era fijo sino que la custodia del sitio lo hacía “en ocasiones”, las cuales habría aprovechado para sacar las armas del depósito judicial. Las autoridades investigan si contó con ayuda de cómplices, teniendo en cuenta la cantidad de armas robadas. En ese contexto, no se descarta que la investigación pueda “salpicar” a otras personas.

Con respecto al destino de las armas, una de las hipótesis es que aparentemente eran vendidas al mercado negro, lo cual aún está sujeto a la pesquisa que lleve adelante el fiscal Soto.

Héctor R., fue trasladado hacia Curuzú Cuatiá, en donde quedó alojado en la alcaidía de esa ciudad, que depende de la Unidad Regional 3. En el caso hay gran hermetismo y se espera por más avances en las próximas horas. “El imputado se encuentra detenido en la causa Nº9.174/18”, sostuvo el comunicado difundido en la página web del Poder Judicial

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