la Universidad Nacional del Nordestes (UNNE) aprobó ayer, en la última sesión del 2018, el Protocolo de Intervención Institucional ante situaciones de Discriminación y Violencia de Género u Orientación Sexual.

Se trata de un código de procedimiento para futuras víctimas de violencia o acoso entre alumnos, docentes y no docentes. El mismo entrará en vigencia dentro de 120 días.

La idea es generar un espacio para recibir denuncias a través de una comisión que estará bajo la órbita del Consejo Superior. Ellos serán los encargados de analizar cada uno de los casos y tomar medidas urgentes adaptadas a cada situación en particular.

El grupo estará integrado por docentes, no docentes y egresados que cuenten con capacitaciones en temas de violencia de género o discriminación.

Además habrá un referente encargado de canalizar las quejas en cada una de las facultades e institutos dependientes del Rectorado. “La idea es que estas personas entren en contacto con los perjudicados y puedan asesorarlos”, declaró a época Mónica Anís, secretaria General Legal y Técnica de la universidad.

La encargada del área explicó que el protocolo garantiza la confidencialidad de la identidad de las personas afectadas. “También buscamos que sea un procedimiento de análisis y ejecución rápida para que se tomen medidas de la forma más urgente posible”, señaló.

Entre las acciones concretas que se podrán realizar se encuentran traslado desde las áreas de trabajo, cambios de cursos y suspensiones temporarias o totales.

En caso de delitos más graves, la universidad acompañará a las víctimas con un adecuado asesoramiento legal. En estas situaciones tendrá más preponderancia la Justicia.

Para realizar las denuncias no se necesitan más pruebas que el testimonio de los afectados. “Vale remarcar que cuenta como declaración jurada”, detalló Anís.

“Estamos muy contentos ya que es un desafío que nos propusimos desde el primer año de gestión”, finalizó la Secretaría.