Alejandra Muller tiene 34 años y es directora del Servicio para la Atención Médica de la Comunidad de Helvecia, Santa Fe. Se infectó en marzo y volvió a contagiarse en julio. Su caso se encuentra en estudio, pero ella cree que la primera vez la carga viral fue tan baja que no le generó anticuerpos.

Margaret Harris, vocera de la Organización Mundial de la Salud, dijo que lo que le pasó a Alejandra Muller, una médica santafesina, es raro. No la nombró pero anticipó la aparición de un hecho como el suyo. Harris se pronunció luego de que se conociera el primer caso de una persona en contraer coronavirus en dos oportunidades. El martes investigadores de la Universidad de Hong Kong confirmaron que un hombre de 33 años volvió a infectarse y la OMS lo calificó de un “hecho poco habitual”.

“Estamos ante un caso documentado frente a más de 23 millones de casos confirmados”, argumentaron. Tras la difusión del primer caso de reinfección, aceptaron que podrían replicarse fenómenos similares en otras partes del mundo pero consideraron que los contagios reincidentes “representan una cifra muy baja”. El caso de alejandra Muller se encuentra en estudio, se infecto en marzo y volvió a contagiarse en junio.Curso ambas enfermedades con sensaciones contrapuestas.

La directora del Servicio para la Atención Médica de la Comunidad (Samco) de Helvecia, Santa Fe, contrajo COVID-19 el 24 de marzo, cuatro días después del comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país. Fue el segundo contagio confirmado de la ciudad. Recordó que por entonces evaluaban clausurar las fronteras y los aeropuertos, se desconocían los parámetros de un caso sospechoso, no había protocolos estandarizados, no había insumos suficientes y en el hospital habían recibido a un niño con los síntomas de la enfermedad.

“Al no saber bien cómo actuar, yo me hice cargo de ese paciente. En ese momento se enviaban las muestras a Buenos Aires, por lo que se demoraba un tiempo en recibir el resultado. A los pocos días empecé con un ardor de garganta, dolor en el pecho y una febrícula. Recibimos el positivo del paciente, me hisopé yo y a las 48 horas me llegó el resultado también positivo de la muestra”, relató. En sus redes sociales, luego de que su identidad se difundiera al contagiarse, dijo que se había contagiado “por llevar la profesión en el pecho y salir a dar lo mejor”.

Su malestar fue leve. Tuvo catarro, mucosidad. Lo sintió como un resfrío que le duró menos de una semana. Le dieron el alta definitiva y dos hisopados negativos confirmaron que su paso por la infección había sido benévolo

Se creyó inmune e inconscientemente se relajó. En julio, el panorama epidemiológico del coronavirus en la Argentina había crecido. Hubo un brote infeccioso en el hospital. Muchos de sus compañeros comenzaron a contagiarse y sus contactos estrechos debieron entrar en confinamiento. El protocolo de prevención llevó a aislar los focos y desafectar del cuerpo profesional a un porcentaje considerable del elenco de médicos estables.

Un lunes volví a mi casa después de haber trabajado mucho. Empecé a sentir dolor en el cuerpo y mucho cansancio. Pensé que era por el estrés del trabajo. Me agarraban escalofríos y mi esposo me dijo que me sentía caliente la frente. Me tomé la temperatura: 38 grados. Me acosté y no salí más de la cama durante once días. Seguía pensando que era una gripe por el estrés y el frío que había sufrido”, explicó.

Aseguró que jamás imaginó que podía tratarse, otra vez, de COVID-19: “No creí que podía ser coronavirus, porque pensé que estaba inmunizada”. “Me hicieron un nuevo hisopado y el día siguiente recibí el resultado del positivo. Venía bastante mal. Me llevaron a internarme, pasé cinco días en Santa Fe con diagnóstico de una neumonía bilateral”, contó.

Estuvo 14 días aislada y cinco internada en el Hospital José María Cullen de la capital provincia. No necesitó de la ayuda de oxígeno y respirador artificial, pero le asustaba saber cómo iba a ser el día siguiente de su enfermedad.

Su caso es, en apariencia, el único en la región. Ella abona una teoría sobre su reincidencia: cree que la carga viral de la infección de marzo fue tan baja que no le suministró anticuerpos.