Marcelo Baffa, el tremendo periodista e historiador del fútbol que falleció anoche. Trabajaba desde 1978 en distintas emisoras.

Baffa tenía 61 años y tuvo un paro cardiorrespiratorio. Había tenido  problemas cardíacos anteriormente. Trabajaba en las transmisiones deportivas de La Red y en el programa El alargue, que compartía con Cali Fidalgo desde hace dos décadas. Fidalgo se enteró de la muerte de su amigo y compañero de trabajo minutos antes de salir al aire, y decidió hacer el programa de todos modos, como una suerte de tributo a Marcelo. 

Trabajó con todos, y cuando decimos «todos», decimos «todos». Con Fioravanti, Muñoz, García Blanco, Zavatarelli, García Blanco, Jorge Bullrich y Víctor Hugo. A todos les hizo la segunda, memorioso y preparadísimo, siempre con una estadística salvadora a mano, siempre sabiendo la última vez que había ocurrido algo parecido a lo que estaba ocurriendo en la cancha. Había empezado nada menos que en Radio Rivadavia, en 1978 ¡Vaya año para debutar en transmisiones deportivas

Hincha fanático de River, autor de libros sobre todos los partidos de su equipo, como a él le gustaba, con la estadística perfecta, Baffa es para los futboleros sinónimo de recuerdos gratos, de domingos frente a la radio, de escuchar el partido en el auto y recibir información que nos situaba en el contexto. Una de esas voces que te acompañan, que siempre andan por ahí. Alguna vez, también, le tiró centros para la polémica radial un poco en serio y un poco en broma al inefable ex árbitro devenido periodista Guillermo Nimo. Militante de izquierda en su juventud, reconocido con mucho afecto por sus colegas, pasó por diferentes empresas periodísticas y permaneció fiel a la idea de que «las empresas pasan, quedan los compañeros». Una desagradable y trágica coincidencia quiso que el mismo día de su partida, algunas horas antes, falleciera el relator Osvaldo Wehbe, el legendario Turco, notable relator cordobés, maestro en el arte de emocionar, que llevaba dos semanas internado a causa de un accidente cerebro vascular. .»Qué día de mierda», resumió la doble noticia Walter Nelson, que fuera colega de ambos. Tenía toda la razón del mundo.