Un día como hoy pero de 1952 nació uno de los mejores deportistas argentinos de todos los tiempos, el inventor de la «Gran Willy» y quien llevó el tenis al corazón de la gente.

Este lunes sopla 68 velitas el mejor tenista argentino de todos los tiempos: Guillermo Vilas. El ganador de cuatro Grand Slams. El que ostenta el récord de victorias consecutivas (46) en el circuito ATP. El único que ganó torneos en los cinco continentes en un mismo año. El inventor de la «Gran Willy». El del estilo único y las frases inolvidables.

Nacido en Buenos Aires el 17 de agosto de 1952, Vilas se crió y aprendió a jugar al tenis en Mar del Plata. Destacó por su capacidad de adaptación a todas las superficies. Conquistó Roland Garros y el US Open en 1977, y el Abierto de Australia en 1978 y 1979. Ironía del destino, estuvo 83 semanas en el puesto 2 del ránking mundial y nunca pudo alcanzar el 1.

Era zurdo, golpeaba el revés a una mano y creó un tiro que desde entonces comenzaron a utilizar todos sus colegas: la «Gran Willy», que consiste en golpear la pelota por entre las piernas y de espaldas a la red. Se utiliza como respuesta a un «globo», cuando el tenista ya ha sido superado por el viaje de la pelota y, como último recurso, solo le queda golpear de espaldas.

Producto de su talento, de su esfuerzo y su perseverancia, Vilas supo no solo poner a la Argentina en lo más élite del tenis mundial, sino además colocar al deporte donde nunca había llegado: el corazón de la gente.

El 23 de abril de este año, diferentes artículos periodísticos hicieron circular la versión que que Vilas padece un “deterioro cognitivo”. Actualmente reside en Mónaco y su última aparición en público fue el 2 de octubre del año anterior.