La divisa informal subió dos pesos e interrumpió la quietud exhibida desde el viernes pasado. El Banco Central ya sacrificó unos USD 600 millones en agosto para mantener estable al dólar oficial.

Aunque sigue lejos del récord de $140 del pasado 24 de julio, el dólar blue volvió a avanzar dos pesos$134 para la ventadespués de un fin de semana largo en el que estuvo presente el debate sobre la necesidad de nuevas restricciones ante la pérdida de reservas por la demanda de dólar para atesoramiento.

Así, el billete informal amplió la brecha cambiaria a 82,4% frente a un dólar que en el mercado interbancario se apreció ocho centavos, a $73,48 para la venta. El dólar mayorista asciende 22,7% en 2020, unos seis puntos más que la inflación, que acumuló un 15,8% en los primeros siete meses del año.

En tanto, el dólar al público estuvo ofrecido a $101,05 en el promedio de venta electrónica de bancos y casas de cambio, con el recargo del 30% del impuesto “solidario” incluido.

El monto operado en el segmento de contado (spot) sumó unos USD 155,9 millones, un volumen pobre para una rueda en la que el BCRA habría concluido con saldo neutro, según estimaciones privadas.

“En otra rueda de muy bajo volumen de negocios, la divisa estadounidense operó equilibrada pero siempre dentro del límite establecido por el BCRA en su banda de flotación”, señaló Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.

“A nivel cambiario, el BCRA extiende la validación de un constante y gradual deslizamiento mayorista”, sintetizó el economista Gustavo Ber, al mismo tiempo que “los dólares financieros responden con mayor calma, tras llegar a testar los $130, a la espera de señales económicas que permitan anticipar cómo finalmente se administrarán las renovadas presiones sobre las reservas”.

En este aspecto, destaca la dinámica de compra que adquirió el dólar “solidario”, que fue demandado entre enero y marzo por unos 500.000 ahorristas, pero en el último mes alcanzó una demanda cercana de los cuatro millones de individuos por el circuito minorista formal.

En doce ruedas operativas de agosto, el Banco Central mantiene un saldo neto negativo del orden de los USD 600 millones por sus intervenciones en el segmento mayorista.

“Tras el anuncio mismo del canje de deuda continuó el drenaje de reservas del BCRA, cuyo monto líquido ya estaría en el limitado entorno de los 6.000 millones de dólares”, comentó Roberto Drimer, titular de la consultora VatNet.

Las reservas internacionales crecieron este martes unos USD 37 millones y finalizaron en 43.161 millones de dólares.

Si bien las reservas brutas se ubican en niveles por encima de los USD 43.000 millones desde fines de octubre pasado, las reservas netas o líquidas, al excluir el swap chino, los encajes de depósitos en dólares, préstamos del BIS, derechos especiales de giro del FMI y reservas de oro, arrojan un número cercano a 4.500 millone de dólares.

“El salto del dólar del año pasado, que abarató el costo argentino para exportar, y la recesión, que frenó las importaciones, hicieron su aporte. El Gobierno sabe que una vez que la economía comience a crecer, demandará más importaciones y, por ende, más dólares”, indicó ABC Mercado de Cambios.

En su Informe de Política Monetaria correspondiente a agosto, el Banco Central señaló que espera que “el proceso de desinflación se consolide”, aunque anticipa que la inflación mensual “será levemente superior” a la del segundo trimestre de 2020, debido a un reacomodamiento de precios relativos. La entidad considera que “la acotada volatilidad cambiaria” fue “determinante en reducir la inflación”.