La cotización en el segmento paralelo subió 3 pesos sobre el cierre de $155 de ayer. Los dólares financieros también registraron alzas.

El dólar en el mercado informal cerró a $158 para la venta, 3 pesos por encima del valor de cierre de ayer. Marcó un nuevo récord sobre el final de la jornada cambiaria, tras haberse mantenido estable en el inicio de la rueda. El Banco Central, según fuentes privadas, vendió entre USD 15 y 20 millones para abastecer al mercado.

Al mismo tiempo, también se registraron alzas en los precios de los dólares financieros, el dólar MEP y el contado con liquidación. A través de la compra de bonos con pesos para luego revenderlos a cambio de dólares los inversores intercambian divisas a un tipo de cambio paralelo. Las operaciones cambiarias locales con bonos se hacían hoy a $140,44 por unidad, mientras que el liqui -que permite comprar dólares y colocarlos en el exterior- se operaba a $152 por dólar. El movimiento supone avances del 0,9% y 0,7%, respectivamente, en relación al cierre de ayer.

Martín Vauthier, director de Eco Go, dijo que la presión que se ve sobre el dólar libre refleja la situación de incertidumbre que hay en el mercado de cambios. “Las razones de fondo no fueron encaradas con medidas más allá de algunas que fueron en el sentido correcto con el incentivo a las exportaciones. Pero fueron insuficientes”, afirmó.

“Tampoco hubo señales en los ámbitos más relevantes a la hora de explicar la brecha cambiaria. Tiene que ver con la política. Faltan señalas para dejar claro el rumbo por el que va a ir el Gobierno. Existen tensiones internas dentro de la colación del gobierno. Eso paraliza decisiones de inversión y quita atractivo a los activos locales. En escenarios de riesgo se refleja la presión sobre el dólar”, agregó.

En ese marco, Gabriel Caamaño afirmó que la suba del dólar libre se explica por la liquidez en pesos e incertidumbre que no se resuelven: «No hubo cambio de enfoque sino una profundización de lo que se venía aplicando hasta ahora. No hubo nuevas expectativas desde lo fiscal ni desde lo monetario. Es la confirmación de que el mismo enfoque sigue y se profundiza”, destacó.