La próxima recategorización de monotributistas que vence el 20 de julio tendrá como particularidad que dejará expuesta con toda crudeza el impacto de la pandemia sobre la facturación de miles de trabajadores independientes y emprendedores. Si bien lo habitual es que la mayoría se vea forzado a subir de categoría en función del efecto de la inflación sobre el importe de sus ventas, esta se estima que puede darse el caso a la inversa, que se vean forzados a bajar.

“Claramente puede que se tengan recategorizar a la baja”, señaló a Ámbito el tributarista Ezequiel Passarelli, socio de SCI Group. “Por lo menos, en todo lo que son actividades afectadas por el covid es altamente probable”, señaló el especialista.