20 abril, 2024

Corrientes: advirtieron por la proliferación de jejenes en el verano

El principal transmisor asociado a leishmaniasis visceral fue identificado por primera vez en Corrientes en el 2009. 

Un estudio de dinámica poblacional de flebótomos publicado por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) observó que el Lutzomyia longipalis fue la especie predominante en la ciudad de Corrientes y que puede generar poblaciones microfocales que se hallan adaptadas al ambiente que las personas ofrecen. Detallaron que la mayor cantidad de jejenes se registró en los meses del verano.

El principal transmisor asociado a leishmaniasis visceral, Lutzomyia longipalpis, ha sido identificado por primera vez en Corrientes en el 2009 y a partir de ese año se realizaron capturas sistematizadas en área urbana para conocer su dinámica poblacional. “La variable climática que más ha influido en la actividad de estos insectos fue la precipitación, registrándose un pico de mayor actividad durante el mes de marzo”, indicaron en el estudio.  Acerca de la relación que estos insectos establecen con las poblaciones humanas explicaron en el estudio que “ya es conocida la adaptabilidad de las distintas especies y la capacidad de explorar nuevos ambientes aproximándose cada vez más al domicilio”.

En cuanto a la variación estacional, el comportamiento de las especies no ha variado desde estudios que datan del año 1943 donde ya se verificó una elevada frecuencia de estos insectos en los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, mientras que en mayo, junio, julio y agosto la densidad es menor, incluso algunas especies llegan a desaparecer en invierno.

Dinámica poblacional

El estudio de las poblaciones dinámicas se realizó con trampas en dos domicilios capitalinos, para un proyecto de investigación denominado “Factores de riesgo para la transmisión de la leishmaniasis tegumentaria americana en áreas endémicas de la Provincia de Corrientes”. Fue realizado por Mirta Liliana Mierez, Maria Josefa Felisa Rea y Marcos Espinosa, integrantes del Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (Cenpetrop) y de la Cátedra de Microbiología, Parasitología e Inmunología (Parasitología) de la Facultad de Medicina.

Las leishmaniasis son endemias de regiones tropicales y subtropicales del mundo transmitidas por flebótomos. En la ciudad de Corrientes se identificaron diferentes especies relacionadas con la transmisión de esta enfermedad, lo que motivó a la investigación ininterrumpida en áreas urbanas.

Ciencia colaborativa

La búsqueda de los flebótomos se realizó para este estudio en los meses de febrero a septiembre de 2021 en dos viviendas de zona urbana (barrios Centro y Belgrano). Estas viviendas se seleccionaron para este estudio porque previamente se han encontrado a estos insectos colonizando el peridomicilio.

El grupo de investigación realizó las capturas en cada vivienda utilizando una trampa luminosa CDC, colocada en peridomicilio durante tres ditas consecutivos, en forma semanal y una trampa de Rioux (papel adhesivo) colocada durante 15 ditas consecutivos, en el período febrero 2021- septiembre 2021. La búsqueda, captura y traslado de flebótomos fue realizado con la colaboración de carácter voluntario por los habitantes de las viviendas seleccionadas.

Leishmaniasis cutánea

Otro equipo de investigadores combinó la ecología y la epidemiología para determinar las zonas donde hubo un brote de leishmaniasis cutánea en la ciudad de Corrientes. Mediante el análisis de imágenes de teledetección vincularon los casos de esta enfermedad con los cambios en la cobertura del suelo, en su mayoría en la periferia de la Capital.

Esos lugares también están relacionados con las nuevas urbanizaciones e inundaciones. Es que consideraron el estudio de los casos clínicos de un brote de leishmaniasis cutánea durante los años 2015 y 2016.

Concluyeron que “los cambios en el uso del suelo o la cobertura del suelo son el principal factor desencadenante (de la enfermedad) y que la mayoría de las personas afectadas viven o trabajan en hábitats periféricos”.

Este estudio fue elaborado por la bióloga Verónica Andreo (Instituto de Altos Estudios Espaciales “Mario Gulich”), el doctor Juan Rosa (Instituto de Medicina Regional de la Unne), la médica Karina Ramos (Programa de Leishmaniasis, Ministerio de Salud de la Provincia de Corrientes) y el investigador del Conicet Daniel Salomón (Instituto Nacional de Medicina Tropical -Inmet-, Anlis CG Malbrán).

Utilizaron dos fuentes de casos humanos de leishmaniasis cutánea durante esos años de estudio: una obtenida en conjunto con agentes del programa de leishmaniasis en la provincia de Corrientes durante 2015-2016 (25 casos), y otra obtenida a través de la digitalización de un mapa publicado el año pasado por otra investigación académica (74 casos).

Fuente: El Litoral