Hace pocos días fué dado de alta, estaba recibiendo un tratamiento oncológico. Profundo dolor en el pueblo chamamecero.

El padre Julián Zini nació en Paraje El Centinela, Ituzaingó, Corrientes, y anotado en San José, Misiones, el 29 de septiembre de 1939. Poeta, músico popular e intérprete dedicado al lenguaje y al cancionero de raíz folclórica del Litoral.

Sus letras presentan un enfoque que enraíza tanto en las tradiciones de la región litoraleña, como en la cultura popular emergente del hombre profundo de la región. Al tiempo, entronca con un compromiso concreto en favor de la memoria, la identidad y la justicia social frente a la realidad de opresión y pobreza impuestas por décadas al pueblo correntino y guaraní.

Sus temas se hicieron muy populares en todo el país a mediados de los ‘80. Especialmente a partir de la producción discográfica de grupos chamameseros renovadores como Los de Imaguaré y Reencuentro, como en la actualidad con el grupo Neike Chamigo. Es autor y compositor de “Compadre, qué tiene el vino”, “Qué triste y qué lindo”, “Antonio Gil”, “Cambá Violín”, “Tierra prometida”, y del rasguido doble “Mi niño chiquito”, entre otros.

Julián Zini, quinto de siete hermanos, hijo de Leoncio Gerónimo y Celia Gallardo, vivió su infancia en Paraje Cambaí, en Monte Caseros, Corrientes, a orillas del río Miriñay, antiguo puesto de las Reducciones Jesuíticas. Realizó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Menor en la ciudad de Corrientes, y los completó en el Seminario Mayor de La Plata, Buenos Aires.

Ordenado sacerdote en 1963 por Alberto Devoto, primer obispo de Goya, fue consecutivamente cura párroco en las ciudades de Mercedes, Curuzú Cuatiá y Goya, Corrientes. En 1967 formó parte del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo junto a Miguel Ramondetti, Osvaldo Catena, Domingo Bresci y Luis Farinello, entre otros.

En los últimos años realizó giras artísticas por los pueblos del interior de las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos. Además, dio charlas y recitales tendientes a crear conciencia respecto a la preservación patrimonial y defensa de las riquezas naturales de la región.

Aquí, su prédica acerca de la importancia del Acuífero guaraní, de las aguas del Yberá y de los ríos Paraná y Uruguay, es acompañada por diversos artistas populares como Teresa Parodi, Antonio Tarragó Ros, León Gieco y María Ofelia, entre otros. León Gieco y Antonio Tarragó Ros le dedicaron el conocido chotis Paí Julián, grabado en el disco “De Ushuaia a la Quiaca”.

En la década del 90 formó su propia agrupación «Julián Zini y Neike Chamigo», donde estuvo acompañado en actuaciones y grabaciones por músicos como Rosita Leiva, Pochi Base, Martín Barbona, Antonio Alvarez y Kingo Buscaglia, entre otros.

En el año 2005 recibió el «Tributo a la Trayectoria» en el campo de la Cultura Popular en el Senado de la Nación Argentina.

Animador permanente de los principales festivales del Litoral y del gran Buenos Aires, Zini tuvo la oportunidad en 2016 de presentarse en el «Festival del Folklore de Cosquín» (Córdoba).

Julián Zini estaba radicado en Corrientes, dedicado a su carrera artística.

« El chamamé es una trinchera cultural, desde ella resistimos a las invasiones desde hace mucho, y sobre todo a la ‘invasión cultural’ que precisamente va unido también a lo social y a lo religioso que abarca al hombre. El chamamé es como la fiesta, porque la fiesta abarca la vida y el chamamé también «

HASTA SIEMPRE PAI JULIAN ZINI, ESTARÁS EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO CHAMAMECERO.