Hoy domingo 11 de octubre se celebra el día Nacional del Asado, uno de los platos mas populares y representativos de nuestro país.

Indiscutiblemente, el asado es una de las comidas tradicionales que más disfrutan los argentinos. En familia, con amigos, en pareja y -por qué no- en soledad, siempre un buen asado es la excusa perfecta para disfrutar de los mejores cortes de un clásico de la gastronomía nacional y acompañado de una buena copa de vino.

Achuras, provoleta, carnes, vegetales… las opciones que se ven en las parrillas y a su alrededor varían según las costumbres gastronómicas, y hay distintas opiniones entre sobre cómo cocinar el asado y sobre el punto perfecto de cocción. Rituales, tiempos y paciencia se necesitan para que salga perfecto y el asador se lleve el famoso aplauso.

Para condimentar depende del corte, pero en la gran mayoría utiliza sal gruesa, o parrillera, y siempre salar la carne antes de echarla a la parrilla porque así los granos de sal se derriten mientras se cocina la carne. Y no puede faltar el limón obvio.

Hay quienes prefieren la leña para que los cortes queden con un sabor especial, pero van a requerir de mucho más tiempo. Para quienes no tengan tiempo, el carbón es la otra opción. Si hay tiempo lo mejor es la leña, preferentemente el espinillo o quebracho, tambien se puede mezclar leña y carbon para agilizar la coccion.

Para hacer un buen asado o sacar un buen corte a la parrilla hay que entender que cada uno tiene una cocción distinta, o hay ciertos cortes que tienen diferentes cocciones. No se puede cocinar de la misma manera un vacío que un ojo de bifeEl vacío tiene más tejido conectivo y se puede cocinar a fuego más bajo por mayor cantidad de tiempo, como también una costilla. Pero un ojo de bife o bife de chorizo se va a cocinar a un fuego más fuerte para sellarlo, guardar todos los jugos dentro, y que quede a punto”

Hacer un asado requiere de un ritual, que lleva su tiempo y paciencia, la picada y el aperitivo con los amigos o la familia es fundamental para el asador.