La policía tuvo que actuar nuevamente luego de una denuncia por la realización de una fiesta clandestina, con la presencia de mas de 100 jóvenes.

La policía tuvo que intervenir nuevamente para suspender una fiesta clandestina que se llevó a cabo por calle Berón de Astrada, de la localidad de Curuzú Cuatía. La misma fué alertada por vecinos que notaron la presencia de numerosos jóvenes en un domicilio de esa localidad, Cabe recordar que por disposición nacional y provincial los encuentros sociales no pueden sobrepasar el máximo de 10 personas. En el lugar se pudieron observar la presencia de varios menores de edad y de bebidas alcohólicas.