Romeo Cox tiene 11 años y vive en Sicilia. Su abuela, en Londres. El plan de Romeo era pasar las vacaciones con ella. Para eso, debido a la pandemia por el coronavirus, tomó la decisión de recorrer los casi 3 mil km que separan una ciudad de la otra para poder abrazar a la «nonna». Lo que no explicó es cómo cruzó los tramos de mar.

Romeo Cox nació en Londres y de pequeño se mudó a vivir con su familia a Palermo, en Sicilia, Italia. Su plan para este verano era pasar las vacaciones con su abuela en la capital británica, pero la pandemia y las restricciones para viajar se lo impidieron. Así que, junto a su padre, hace unos meses tomó la decisión de recorrer a pie y en bici los 2.800 kilómetros que separan una ciudad de la otra. Lo que no aclaró es qué medios de transporte usó para cruzar de la isla de Sicilia a la Italia continental y de Francia a Inglaterra.

El joven, junto a su padre Phil, de 46 años, viajó por Italia, Suiza y Francia para reunirse con su abuela, a quien no había visto en más de un año.

Romeo finalmente pudo abrazar a su abuela Rosemary, de 77 años, tras una odisea de tres meses desde Palermo a Londres.

«Estoy muy orgulloso de ti. Es fantástico lo que hiciste, realmente lo es. Te voy a dar un abrazo especial», fueron las emotivas palabras de Rosemary para su nieto.

Al describir el momento en que finalmente pudo ver a su abuela, Romeo dijo: «Al acercarme a la casa de la abuela, comencé a correr y dejé a mi papá atrás. Fue el mejor abrazo de todos, realmente el mejor».