Pactó con los empresarios una suba de 15.000 pesos en el básico, un pago extraordinario de 35.000 pesos en siete cuotas y la incorporación al sueldo de sumas fijas de 6.000 pesos. El acuerdo incluye el compromiso de reunirse en enero para analizar el impacto inflacionario.

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), el sindicato más numeroso del país, cerró su paritaria de este año con un aumento cercano al 32 por ciento, al acordar con las cámaras empresariales del sector un aumento de casi 15.000 pesos en el salario básico de convenio y un pago extraordinario y no remunerativo de 35.000 pesos, que se pagará en siete cuotas mensuales y consecutivas, de $5.000 cada una.

Según informó el gremio, liderado por Armando Cavalieri, el salario básico de convenio pasará de 35.790 a 50.687 pesos, con presentismo incluido, que se hará efectivo a partir de este mes.

El pago extraordinario de 35.000 pesos, no remunerativo y de naturaleza excepcional, se aplicará en todas las empresas y establecimientos y a todos los trabajadores comprendidos en el ámbito del convenio colectivo 130/75, y se abonará en siete cuotas mensuales y consecutivas, de 5.000 pesos cada una, a pagarse en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre del 2020, y de enero, febrero y marzo del 2021. El adicional extraordinario tributará los adicionales de presentismo.

Se contempla, además, la incorporación a los salarios básicos de los 4.000 pesos otorgados por decreto por el Gobierno y los 2.000 pesos pactados por Comercio el 27 de febrero pasado.

Con todos los aumentos, el pago extraordinario y la incorporación de las sumas fijas, fuentes del Sindicato de Comercio estimaron que el aumento anual llega al 32 por ciento.

El acuerdo incluye el compromiso de ambas partes de reunirse nuevamente en enero de 2021 para analizar la evolución de la inflación y negociar una compensación en caso de desfase salarial.

Cavalieri destacó lo que significa haber alcanzado un acuerdo salarial para la actividad mercantil “en este difícil momento que atraviesa nuestro país debido a la pandemia, donde el comercio ha sido una de las actividades más afectadas”.

El comercio fue una de las actividades más perjudicadas por la paralización de actividades que trajo aparejada la cuarentena obligatoria: sólo se mantuvieron trabajando los empleados de los supermercados, considerados esenciales, pero se calcula que unos 800.000 mercantiles se quedaron sin tareas y fueron suspendidos con el pago de una asignación equivalente al 75 por ciento del salario neto, tal como fue establecido en el acuerdo firmado entre la CGT y la UIA en abril pasado.

En marzo y en julio, los trabajadores de supermercados y mayoristas recibieron un “aporte solidario” de 5.000 pesos como “retribución al esfuerzo” que están haciendo durante la pandemia.