16 junio, 2024

Detuvieron a otro sospechoso por el crimen de la periodista Griselda Blanco en Corrientes.

Se trataría del dueño de un boliche bailable que habría mantenido una relación ocasional con la periodista.

La Policía Federal detuvo en la noche de este jueves 25 de mayo a un nuevo sospechoso por la muerte de la periodista Griselda Blanco, quien fue asesinada el sábado último en la ciudad correntina de Curuzú Cuatiá.

Aparentemente, según las primeras informaciones, este hombre -cuya identidad no fue dada a conocer- habría mantenido una relación ocasional con Blanco, quien trabajaba como periodista en esa ciudad. Hasta el momento, lo único que se sabe del nuevo detenido es que era alquilaba el boliche bailable Punto Sur, donde también la Policía allanó el lugar, consignó El Litoral.

El domicilio de este sospechoso había sido allanado en dos ocasiones durante esta semana, pero recién fue arrestado hoy al surgir pruebas que lo vinculan con el homicidio.

De hecho, los peritos policiales pudieron abrir el celular de Blanco y allí encontraron algunos mensajes que mostraban cierta tensión en la relación.

La investigación también reveló que el auto del hombre estuvo cerca del domicilio de Blanco el día del asesinato, al menos, así quedó corroborado a través de las cámaras de seguridad de la zona.

Andrea Tribbia, la abogada de la familia de la víctima, presentó en la Fiscalía información sobre una persona sospechosa. “Hemos aportado información sobre otra persona”, había dicho antes de que se detenga al dueño del boliche.

La ex pareja de Griselda Blanco por ahora sigue detenido

Antes de esta detención había sido demorado Armando Jara, ex pareja de la periodista, pero ahora su situación podría dar un vuelco fundamental en la causa.

En este caso, la abogada de Griselda no lo descartaba como sospechoso, pero “tampoco está en la lista de los prioritarios”.

Las amenazas contra la periodista

Asimismo, también habló de una captura de pantalla que le envió a uno de sus hijos. «No era habitual en ella preocupar a sus hijos. Su actitud era de confrontar, de pasar por alto amenazas, ella se reía de eso», expresó la abogada.

«Son muchas las personas que la amenazaron, no sabemos la naturaleza del vínculo, pero la reacción por ese mensaje no era habitual en ella», señaló.

“Una prueba sería que los perros de la División Canes huelan la soga y para ver si rastrean ese olor en algún acusado. Estamos a la espera de los resultados de todos los celulares secuestrados y del examen forense de los cabellos que se encontraron en la escena», comentó la abogada.

La muerte de la mujer está a cargo de la División Homicidios y Departamento Técnico del Cibercrimen, que dependen de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina (PFA).

Fuente:: Perfil