20 abril, 2024

Otro caso Báez Sosa: un joven de 19 años fue a bailar, le pegaron entre cuatro y tiene muerte cerebral

Lautaro Alvaredo había ido a un boliche de Laferrere. Una patota lo golpeó a la salida y el papá de la víctima denunció que la ambulancia tardó 14 horas en llegar. El autor de la patada mortal fue identificado y está prófugo.

Un nuevo ataque en patota a la salida de un boliche. Ocurrió en la localidad de Gregorio de Laferrere -La Matanza- y trae el recuerdo del crimen de Fernando Báez Sosa. La víctima se llama Lautaro Alvaredo y tiene 19 años. Lo golpearon entre cuatro jóvenes y tiene muerte cerebral.

“Era la tercera vez que Lautaro salía a bailar. La condición era que fuera y volviera en un remis, y me lo mataron igual”, contó Diego, papá de la víctima, en declaraciones a C5N.

“Estuvimos 14 horas esperando una ambulancia”

Desconsolado, el hombre relató que tras el ataque “la ambulancia no venía y un patrullero no quería llevar a mi hijo”. Y agregó: “Estuvimos 14 horas esperando una ambulancia de la UTA. Todo porque faltaba un papel, porque no habíamos hecho la denuncia y qué sé yo. Mi hijo tendría que estar vivo”.

El domingo por la noche, Lautaro y sus amigos fueron a bailar al boliche “Cyrux”, ubicado en Luro y Obligado. En un momento, y tal como ocurrió con Fernando en Villa Gesell, la seguridad del local echó a Lautaro por motivos que hasta el momento se desconocen.

Ya en la vereda, cuatro jóvenes emboscaron a la víctima, que fue atacada a golpes y recibió una brutal patada en la cabeza. El diagnóstico médico fue contundente: muerte cerebral.

El autor de la patada mortal está prófugo

Fuentes policiales indicaron que el autor de la patada que mató al joven fue identificado como Ian Agustín Noguera Galeano, de 19 años, al igual que Lautaro. Allanaron su casa y, según los voceros, “la madre contó que el joven se había fugado con su padre, Rodrigo Antonio Alberto Noguera”.

La investigación del caso está a cargo de Fernando Garate, fiscal de Homicidios de La Matanza.

“Mi hijo tenía que estar vivo”, dijo Diego, papá de Lautaro. “El primer culpable es el que le pegó, el segundo es la burocracia para mandarte una ambulancia”, remarcó.

El hombre contó que su hijo cayó al suelo tras ser atacado y luego de la patada “empezó a convulsionar”. Y agregó: “Estoy esperando que aparezca algún video”.

El Instituto Puerto Argentino de González Catán, donde Lautaro cursó sus estudios secundarios, publicó un mensaje en Facebook. “Desde la comunidad educativa y los que formamos parte del Instituto Puerto Argentino queremos hacer llegar nuestras condolencias a la familia Alvaredo en este momento tan difícil que están viviendo. Lautaro estará siempre en nuestros corazones, porque dejo una huella imborrable”, se lee en el posteo.