20 abril, 2024

Revolución Federal: se entregó Sabrina Basile y quedó detenida

Sabrina Basile, hija del DT, se presentó en Tribunales y quedó detenida acusada de formar parte de Revolución Federal, grupo investigado por el atentado a Cristina Kirchner.

Sabrina Basile, hija del ex director técnico de la Selección Argentina, se presentó esta tarde en Tribunales y quedó detenida en una dependencia a de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) acusada de formar parte de Revolución Federal, el grupo investigado luego del intento de asesinato contra la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Este jueves por la mañana la Policía había allanado el domicilio de Alfio Coco Basile en busca de Sabrina, pero cuando fueron a buscarla, no estaba y los oficiales se encontraron con el exjugador y entrenador.

Sabrina ya había participado en varias movilizaciones que se hicieron en contra del Gobierno, e incluso fue grabada «escrachando» al dirigente Juan Grabois en la puerta del Congreso y en Casa de Gobierno.

También participó de un «cacerolazo» que se desarrolló en la residencia de Olivos el fin de semana en que renunció el exministro de Economía Martín Guzmán y se anunciaba la asunción de Silvina Batakis. Ese domingo, el jefe de Gabinete Juan Manzur y la portavoz Gabriela Cerruti, frente a los cacerolazos, decidieron suspender el diálogo con la prensa.

Por su parte, tres referentes del autodenominado espacio Revolución Federal fueron detenidos hoy en el marco de una causa judicial en la que se los investiga por impulsar acciones violentas contra dirigentes políticos e incluso por sugerir la posibilidad de un atentado contra la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Los detenidos son Jonathan Ezequiel Morel, referente y vocero de Revolución Federal, y los integrantes de ese espacio Leonardo Franco Sosa y Gastón Ezequiel Guerra, quienes pueden ser indagados este viernes.

Las detenciones fueron efectivizadas por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) por orden del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi en el marco de una investigación que permanece bajo secreto de sumario y que fue delegada en el fiscal Gerardo Pollicita.

Para los investigadores, las consignas y manifestaciones violentas protagonizadas por Revolución Federal desde mayo de este año pudieron haber funcionado como caldo de cultivo, como el discurso de odio que desencadenó el intento de asesinato de la vicepresidenta.