9 febrero, 2023

En Argentina comenzaron a circular las subvariantes más contagiosas de Ómicron

Se trata de los tipos BQ.1.1 y XBB.1, caracterizados por ser más infecciosos y haber aumentado el número de casos a nivel mundial.

Según indicaron las autoridades nacionales, en el territorio argentino ya circulan dos de las nuevas subvariantes de Ómicron más contagiosas: BQ.1.1 (llamada también «perro del infierno») y XBB.1 (la «subvariante pesadilla»). La información se hizo pública a través del último Boletín Epidemiológico Nacional (número 628), emitido por el Ministerio de Salud de la Nación y correspondiente a la semana del 13 al 19 de noviembre.

En el informe se especifica que actualmente en el país circula de manera «exclusiva» la variante Ómicron. Los primeros casos de los linajes BQ.1.1 y XBB.1 se registraron en la semana del 9 al 15 de octubre. «En SE41 se registra 1 caso de Ómicron BQ.1.1 y 1 caso de Ómicron XBB.1», se advierte en el documento oficial. Sin embargo, no habían sido informados en los boletines previos.

Según el reporte, la aparición de mutaciones adicionales del virus y de nuevos linajes dentro de una misma variante se da por el «patrón de alta transmisión observado para Ómicron». Al respecto, afirma que «a la fecha, se han reportado globalmente 5 diferentes linajes principales de Ómicron: BA.1, BA.2, BA.3, BA.4 y BA.5 y sus linajes descendientes (BA.1.1, BA.2.12.1, entre otros). En la actualidad, los linajes descendientes de BA.5 Ómicron continúan siendo dominantes a nivel mundial».

Sobre la situación de la Argentina, además de la presencia de los linajes BQ.1.1 y XBB.1, aclara que «en relación a los linajes de Ómicron, en SE37 la proporción de BA.4, BA.5 y Ómicron compatible con BA.4/BA.5 es de 35,37%, 39,02% y 10,98%, mientras que BA.2 se sitúa en 7,32% (todas las muestras registradas para SE37 cuentan con identificación de linaje)».

Sobre estos nuevos linajes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) detalló: «Es probable que estas mutaciones adicionales hayan conferido una ventaja de escape inmunológico sobre otros sublinajes de Ómicron en circulación, y por lo tanto un mayor riesgo de reinfección es una posibilidad que necesita más investigación».

Respecto a la eficacia de las vacunas, el organismo internacional detalló que «queda por establecer el impacto de los cambios inmunológicos observados en el escape de la vacuna». Y agregó: «En base a los conocimientos disponibles actualmente, la protección de las vacunas (tanto las vacunas índice como las bivalentes recientemente introducidas) contra la infección puede verse reducida, pero no se prevé un impacto importante en la protección contra la enfermedad grave».

Según el organismo internacional, las subvariantes de Ómicron BQ.1 y XBB.1 no son suficientemente diferentes para ser catalogadas como variantes, por lo que son consideradas linajes de Ómicron. Al respecto, indicó que «no considera que el fenotipo general de XBB.1 y BQ.1 difiera lo suficiente entre sí, o de otros linajes de Ómicron con mutaciones de escape inmunológico adicionales, para justificar la designación de nuevas variantes».

Por ese motivo, la OMS ha determinado que estos dos sublinajes «siguen formando parte de Ómicron, que continúa siendo una variante preocupante».

BQ.1: «El perro del infierno»

Según el Grupo Asesor Técnico de la OMS sobre la Evolución del Virus SARS-CoV-2 (TAG-VE, por sus siglas en inglés), la subvariante BQ.1 porta mutaciones en puntos importantes del virus, como la proteína Spike, lo que puede contribuir a aumentar la transmisibilidad y la capacidad de infectar del virus.

La OMS estima que estas mutaciones adicionales le brindaron una ventaja de escape inmunitario sobre otras cepas circulantes de Ómicron. Sin embargo, no hay datos que sugieran que aumenta la gravedad de la enfermedad.

Según una investigación publicada en The Lancet Infectious Diseases, este linaje es más resistente a la mayoría de los tratamientos con anticuerpos monoclonales para aplicar en pacientes enfermos de COVID-19. Además, un estudio publicado en Cell Host & Microbe detectó que también son mejores para evadir los anticuerpos neutralizantes que se generan tras contagiarse o al recibir una vacuna.

BQ.1 es asociada al aumento de casos en distintas partes del mundo, principalmente en Estados Unidos, donde representó el 11% de los casos registrados, y en Europa. Según la OMS, esta variante ya ha sido detectada en 65 países. Sumado a esto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) estima que el 80% de las infecciones de COVID-19 serán provocadas por BQ.1 o BQ.1.1. para el 2023.

XBB: La «subvariante pesadilla»

A finales de octubre, la OMS informó que no se apreciaban cambios sustanciales en el linaje XBB con respecto a otros sublinajes, aunque sí parecía ser más contagiosa. Según el organismo, hasta el momento no hay evidencia epidemiológica que afirme que tenga un riesgo de muerte sustancialmente mayor en comparación con otras variantes del virus.

Al respecto, el TAG-VE detalló: «Aunque se necesitan más estudios, los datos actuales no sugieren que haya diferencias sustanciales en la gravedad de la enfermedad para las infecciones por XBB. Sin embargo, hay pruebas preliminares que apuntan a un mayor riesgo de reinfección, en comparación con otros sublinajes de Ómicron en circulación».

Y agregó: «Por el momento no hay datos que apoyen el escape de las respuestas inmunitarias recientes inducidas por otros linajes de Ómicron. Que el mayor escape inmunitario del XBB sea suficiente para impulsar nuevas oleadas de infección parece depender del panorama inmunitario regional, afectado por el tamaño y el momento de las oleadas anteriores de Ómicron, así como de la cobertura de vacunación de COVID-19».

El Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington estudió las hospitalizaciones en Singapur relacionadas con XBB debido a que se había convertido en la variante dominante, lo que había provocado el temor a una nueva ola mundial. Sin embargo, concluyó que es “más de 10 veces menos grave que las oleadas anteriores de la pandemia de COVID-19. Y eso ha continuado para todos estos sublinajes de Ómicron hasta ahora”.