20 abril, 2024

¿Quiénes deben vacunarse contra el dengue en Argentina?

Exisiten grupos prioritarios por ser personas con riesgo. Cuánto dura la protección y cuáles son los serotipos alcanzados. Expertos aclaran las dudas de su aplicación en medio del brote epidémico

Con una situación catalogada como “de alto riesgo sanitario” en la Ciudad de Buenos Aires, con 17 municipios bonaerenses afectados, y con más de 48.000 infectados en la actual temporada, el dengue es protagonista este verano.

La situación sanitaria de la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti preocupa a las autoridades sanitarias nacionales, provinciales y porteñas por la expansión que ha tenido el dengue al comienzo de este año y tras el récord de casos (más de 160.000) en 2023, que también produjo récord de muertos con 71 personas fallecidas la anterior temporada.

“El brote de la enfermedad sigue en alza y “todavía quedan 30 días por delante de altos números”, dijeron esta semana las autoridades sanitarias porteñas, una de las 15 jurisdicciones de Argentina con el mosquito presente que genera la circulación autóctona de contagios.

Ello ocurre mientras en las guardias de varios hospitales porteños y bonaerenses concurren decenas de personas todos los días con síntomas de la enfermedad.

¿Cómo se contagia el dengue?

El dengue se contagia cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas y les transmite la infección que genera la enfermedad. Nunca se contagia de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna.

Esta enfermedad es endémica en más de 100 países y causa 390 millones de nuevas infecciones y 20.000 muertes por año a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué tipos de dengue hay?

Y para complicar aún más esta enfermedad, el virus del Dengue pertenece al grupo de los Arbovirus (virus trasmitidos por artrópodos), del que existen 4 serotipos llamados DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4 que comparten analogías estructurales y patogénicas, por lo que cualquiera puede producir las formas graves de la enfermedad, aunque los serotipos 2 y 3 han estado asociados a la mayor cantidad de casos graves y fallecidos.

Cuando una persona se cura del dengue, es inmune a ese tipo de virus que la infectó, pero no a los tres restantes. El riesgo de contraer dengue grave, aumenta si se infecta por segunda vez con otro serotipo que puede causar hemorragia grave.

El doctor Hugo Pizzi, infectólogo, Epidemiólogo, Magister en Salud Pública y Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, explicó que la situación del dengue en Argentina es grave. “El panorama es preocupante, ya que los casos de dengue están subiendo de una manera exponencial. Estamos llegando a los 50 mil casos, pero la gran preocupación son los 300.000 casos que ya contabiliza la Argentina desde el año 1997 con el primer brote grande ocurrido tras la gran inundación en Tartagal, Salta”, precisó.

“Estas personas ya tienen un cuadro de dengue y son los más frágiles antes a posibilidad de que un mosquito las pique con otro serotipo, lo que puede llevar a la condición de dengue grave”, agregó el experto.

¿Cómo es la vacuna contra el dengue y cuántas hay?

Además de combatir al insecto vector de esta enfermedad, una de las estrategias más efectivas que muchos países han implementado, como La Unión Europea, Reino Unido, Indonesia, Brasil, Colombia, Filipinas, Tailandia o República Dominicana o Panamá, es la vacunación preventiva contra las manifestaciones más graves de la enfermedad.

“La co-circulación de diferentes serotipos de dengue puede exponer a la población a un mayor riesgo de segundas infecciones por serotipos diferentes al de las primeras infecciones y esto puede aumentar el riesgo de formas más severas de dengue, que requieran hospitalización o que puedan ser mortales. Por eso, hacemos mucho hincapié en la necesidad del cuidado colectivo, de destruir los reservorios en donde el mosquito hembra pone los huevos infectantes, porque si evitamos los mosquitos, prevenimos el dengue. También es importante destacar el rol de la vacuna contra el dengue aprobada por ANMAT, que reduce la probabilidad de padecer formas graves y también de padecer formas sintomáticas”, indicó la infectóloga Leda Guzzi.

Actualmente existen dos vacunas contra el dengue. La CYD-TDV (Dengvaxia, del laboratorio Sanofi Pasteur) y TAK-003 (Qdenga, del laboratorio Takeda). Ambas están actualmente autorizadas para su uso en varios países del mundo y son vacunas con virus vivos atenuados y tetravalentes.

“Con la vacuna Dengvaxia trabajamos muchos años. Era muy buena para los que habían padecido dengue, pero había habido accidentes muy delicados con personas vírgenes de dengue que se habían colocado la vacuna en forma preventiva, aunque se ha colocado en muchos países del mundo con millones de dosis, especialmente en Asia”, aseguró Pizzi.

En tanto, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó en abril del año pasado el uso de la vacuna contra el dengue desarrollada por el laboratorio japonés Takeda para todas las personas mayores de 4 años, hayan cursado o no previamente la enfermedad.

Con el nombre de TAK-003, la vacuna se basa en el virus del dengue 2, al que se añade ADN de los otros tres serotipos para proteger contra cualquiera de los cuatro tipos de dengue. Su forma de administración son dos dosis que deben ser aplicadas en un intervalo de tres meses. TAK-003 recibió su primera aprobación en agosto de 2022 en Indonesia, seguida por la Unión Europea en diciembre de 2022 y el Reino Unido en enero de 2023 y en marzo de 2023 por ANVISA, la agencia sanitaria de Brasil.

Su principal mecanismo de acción es replicarse localmente y provocar anticuerpos neutralizantes para conferir protección contra la enfermedad del dengue causada por cualquiera de los cuatro serotipos del virus del dengue. La vacuna activa múltiples brazos del sistema inmunitario, incluidos los anticuerpos de unión, los anticuerpos de fijación del complemento, los anticuerpos funcionales contra la proteína no estructural del dengue 1 (NS1) y las respuestas inmunitarias mediadas por células (CD4+, CD8+ y células asesinas naturales), según detalla el laboratorio Takeda.

“Esta vacuna, que se administra en esquemas de dos dosis con un espaciamiento de tres meses entre la primera y la segunda dosis, lleva varios años de investigación y desarrollo. Durante ese periodo se ha logrado confirmar su seguridad y eficacia, pudiendo ser administrada independientemente de que la persona haya tenido o no dengue previamente”, explicó la doctora Daniela Hozbor investigadora principal del CONICET en el Laboratorio VacSal del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM) de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata.

“En 5 países de América Latina (Brasil, Colombia, República Dominicana, Nicaragua y Panamá) y en 3 países de Asia (Sri Lanka, Tailandia y Filipinas) se ha realizado un estudio clínico pivotal de fase III, doble ciego, aleatorizado y controlado con un grupo placebo (que no recibió la vacuna Qdenga). El Estudio de Eficacia de la Inmunización Tetravalente contra el Dengue (TIDES, por sus siglas en inglés), incluyó a 20.099 niños de entre 4 y 16 años aleatorizados en una proporción de 2:1 para recibir Qdenga o placebo, indistintamente de la infección previa por dengue. Sus resultados mostraron que, en aquellos que recibieron la vacuna se produjo una reducción del 80% en el número de casos de fiebre causada por la infección por dengue confirmada (61 casos en 12.700 niños) en comparación con aquellos que recibieron el placebo (149 casos en 6.316 niños)”, aclaró la infectóloga en una publicación de la Universidad de La Plata.

Y agregó: “La vacuna mostró también ser capaz de reducir la hospitalización debido al dengue en un 90%. En los 18 meses posteriores a la segunda inyección, el 0,1% (13 de 12.700) de los niños que recibieron la vacuna fueron hospitalizados debido al dengue confirmado, en comparación con el 1,0% (66 de 6.316) de los niños que recibieron el placebo. En el estudio denominado DEN-301 se realizaron varios análisis exploratorios para calcular la protección a largo plazo desde la primera dosis hasta 4,5 años después de la segunda dosis. En este estudio se halló que la vacuna logró reducir un 84% las hospitalizaciones por dengue y un 61% los casos de dengue sintomático”.

“Respecto a la flamante vacuna TAK-003, está disponible en todas las jurisdicciones, pero en la mayoría de los casos en forma privada. A partir de las obras sociales y de las prepagas se puede cubrir un 50%. En forma gratuita se está colocando en Misiones y Salta. Hubo unas partidas pequeñas que se colocaron en su momento en Tucumán, en Formosa y Catamarca. Son dos dosis, una ahora y otra los 90 días. Tiene una cobertura de cuatro años y medio”, sostuvo el doctor Pizzi.

Una de las grandes ventajas de esta vacuna es que puede aplicarse en las personas que ya hayan cursado la enfermedad de dengue, que son quienes están en riesgo de desarrollar cuadros más severos.

El Ministerio de Salud de la Nación aún no definió cuál será la estrategia respecto a la inmunización contra el dengue desde el Estado Nacional. La incorporación de la vacuna al Calendario Nacional de Vacunación para ciertos grupos priorizados depende de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), que deberá evaluar la situación epidemiológica y luego podrá recomendar a la cartera sanitaria nacional cómo aplicar la vacuna en un programa público de salud.

Hasta que se den esos pasos en el Ministerio de Salud la Nación, la vacuna estará disponible en los vacunatorios privados del país bajo receta médica.