El informe trimestral del Instituto Nacional del Agua sobre posibles escenarios hidrológicos en la Cuenca del Plata, señala condiciones deficitarias de precipitación y registros por debajo de los normales para el trimestre sobre los ríos Paraná y Uruguay.

El informe trimestral de posibles escenarios hidrológicos en región de la Cuenca del Plata, emitido por el Instituto Nacional del Agua (INA), señala en su resumen que para los meses de mayo, junio y julio, en el Noreste del Litoral argentino y en el Sur de Brasil se esperan condiciones deficitarias de precipitación, aunque lluvias normales para el trimestre en la cuenca del río Uruguay.


En cuanto a la hidrología, en todo el período mencionado, predominarán condiciones de marcada escasez y aguas bajas. Los caudales de los grandes ríos de la cuenca se mantendrían en valores bajos y cerca de los mínimos registrados en los últimos 40 años.


El río Paraná, en el tramo argentino-paraguayo, presentó bajante extraordinaria en abril y se repitió la situación de marzo. Dominaron nuevamente las anomalías negativas de lluvia sobre la cuenca, con valores de 50 milímetros a sólo 70. También el aporte en ruta al tramo, se mantuvo oscilante sin alcanzar valores significativos y de acuerdo con la perspectiva climática, no se espera una recuperación importante, por lo menos en las próximas semanas.
El embalse de Yacyretá siguió trabajando «de pasada», es decir, con un caudal descargado muy similar a su afluencia, que en abril registró menos de la mitad del caudal normal.
Durante la primera mitad de ese mes, además, terminó de definirse la bajante en la entrada al tramo, sección Corrientes-Barranqueras. Desde entonces, los niveles oscilan en el piso de valores mínimos. En esta sección se observa el resultado de la bajante del río Paraguay con la bajante del Paraná, alcanzando una situación que no se observaba desde diciembre de 1971. Más importante aún, considerando sólo abril, no se encuentra una situación similar en toda la historia registrada de niveles fluviales desde 1884.
Por su parte, el río Uruguay presenta aguas bajas sin perspectiva de normalización. En la mayoría de las superficies de la cuenca, predominaron valores de precipitación mensual situados por debajo o muy por debajo del valor promedio correspondiente a abril. Esto fue aún más notorio sobre la cuenca alta.
Los modelos de tendencia climática estacional indican, como escenario más probable, la persistencia de precipitaciones con montos acumulados por debajo de lo normal, en toda la cuenca. Si este escenario persiste al largo plazo, el nivel hidrométrico se aproximará a valores cercanos a los mínimos históricos de la serie 1974-2014.